¿Cómo funciona?

A la pregunta de cómo funcionan este tipo de impresoras, debemos comenzar señalando que será preciso contar en nuestro ordenador con un archivo generado con algún tipo de software de modelado 3D: algunos ejemplos de este tipo de software serían Solidworks, Autodesk Inventor o Catia; este paso es necesario para informar a la impresora 3D qué es exactamente lo que debe generar. En cuanto a el software que hemos comentado, debemos señalar que existen una serie de opciones muy competentes en el terreno Open Source y que tienen la capacidad de interactuar con este tipo de impresoras sin ningún tipo de problema y de manera gratuita, tales como OpenSCAD y FreeCAD. Esta última opción puede suponer una gran ventaja para negocios de reducido tamaño o PYMES. 

Regresando al tema que nos ocupa, los archivos que necesitamos para conectar con la impresora 3D incorporan instrucciones muy concretas en referencia a las coordenadas que deben completar para modelar el objeto; este tipo de coordenadas suelen acceder a la impresora por medio de un cable o pendrive vía USB, no obstante, también existen impresoras 3D que tienen la capacidad de conectar directamente con el ordenador. 

En cuanto a los planos para la generación de objetos, estos pueden ser descargados de sitios que se encargan de este tipo de actividades, o bien podemos crearlos nosotros mismos.

Tipos y materiales de impresión

  • Impresión 3D FDM

Debemos tener claro que, el material que vamos a emplear a la hora de hacer una impresión varía según el modelo de impresora que empleemos. El más utilizado en todo el mundo es el conocido como FDM o “Impresión por Deposición fundida”; este procedimiento se caracteriza por fundirse con un plástico, normalmente el ABS (Acrilonitrilo butadieno estireno) o PLA (Poliácido láctico) y, posteriormente, dispersarse en capas por las boquillas extrusoras de las impresoras sobre una bandeja en la que se va modelando el objeto. Este plástico, por lo general, suele venderse en formato de filamentos en rollos.

  • Impresión 3D SLA

Otro método ampliamente utilizado es la impresión 3D SLA o “Estereolitografía”; en él, se emplea un haz de luz ultravioleta con el fin de ser proyectado sobre una resina fotosensible; esta última se va solidificando a medida que es proyectada por el haz ultravioleta.

  • Impresión 3D SLS

En cuanto a la impresión 3D SLS o “Sinterización Selectiva por Láser” debemos decir que se trata de un procedimiento algo más restrictivo, empleado casi exclusivamente en ámbitos industriales debido a los costes más elevados. El material de impresión que utiliza este método es el polvo de cerámica, el cristal, el nylon o el poliestireno; estos son fundidos y modelados a medida que son tocados por el haz del láser.

  • Impresión 3D por inyección

Para finalizar, encontramos la impresión 3D por inyección; este método se caracteriza por ir inyectando capas de fotopolímeros que van tomando consistencia y solidificándose a base de una serie de productos químicos. Este procedimiento tiene muchas similitudes con el método de funcionamiento de las impresoras Inkjet; sin embargo, en el caso de la impresora 3D, se inyectan polímeros líquidos en lugar de tinta. Debemos señalar que este tipo de impresión es la única con la capacidad de generar piezas tridimensionales a color, así como la impresión de salientes o extraplanos.

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